ÉL Observa, impasible en su pedestal, el devenir de la Isla
Nació en Cádiz. El ilustre ilustrado Jorge Juan y Santacilia lo fundó en el Castillo de la Villa en 1753... pero creció en la Otra Isla desde 1798

ÉL observa rodeado de eucaliptos, mimado en su cuna verde.
Los árboles acunan a su vez, entre sus brazos, a los últimos camaleones de la Isla.
Un holandés errante los marca con pintura naranja, y los cuenta año tras año
.

ÉL observa, solitario en el XIX, rodeado en el XX, acosado en el XXI...

ÉL observa el paso del tiempo. Su Bola negra sube y baja cada día, a las 13 horas...
y las calles asisten respetuosas al rito

ÉL observa, y ELLA vigila, el gris horizonte de los hombres... Asisten inmutables a la historia
que discurre a su alrededor

ÉL observa, y ELLA vigila, cómo los hombres desparraman la ciudad hacia su mar...

Villa San José, calle Heroes de Simancas
"En 1947, Wencescalo Benítez [director del Observatoriode Marina] propuso a sus superiores la adquisición de la Finca San José, contigua a los terrenos del Observatorio. Aprovechando que la intención de su propietario, el capellan de la Armada retirado José Cordero era ponerla en venta, el director del Observatorio vio una buena oportunidad para ampliar las instalaciones del mismo, estableciendo en los terrenos de esa finca las viviendas para los jefes de las secciones de Astronimía y Geofísica. Con ello pretendía facilitar a los mencionados jefes el control de las observaciones que el personal de sus secciiones realizab por las noches...
...a finales de 1957, las obras pudieron llevarse a cabo, efectuándose la remodelación proyectada en la casa existente en la finca de San José, para adecentarla como vivienda, entre mayo y octubre de 1958." |
"El Observatorio de San Fernando en el Siglo XX". FRANCISCO JOSÉ GONZÁLEZ GONZÁLEZ. Ministerio de Defensa, 2004 / Pág. 160-162

Aunque no lo parezca, es la calle "Héroes de Simancas". A la izquierda la fachada,
"ilulminada" con grafos, de la Villa San José... mi amiga Carolina vivió en ella unos años.
A la derecha las pitas y chumberas que cercan SU terreno de ÉL

ÉL observa cómo el frío del invierno mata la alfombra verde del cesped del viejo apeadero,
en Bahía Sur, en la Otra Isla que se transforma...

ÉL observa, cada tarde, impasible, que el antiguo Barrero, hoy Parque de la Constitución,
sigue sin ser inaugurado en Julio de 2006...

ÉL observa, enamorado, que le crecen cuernecitos...

ÉL observa, sereno, cómo los hombres de la Otra Isla lo enmarcan desde los puentes...

ÉL observa los rincones de la Otra Isla... pero existen puntos ciegos, sus máculas lúteas.

Los hombres de la Otra Isla cerraron el círculo de su amor...

ÉL observa crecer las adelfas de la Otra Isla.
| La adelfa es tóxica. Los envenenamientos se pueden producir si se mastican las hojas o los tallos. También el contacto con la planta puede producir dermatitis, incluso se han producido casos de envenenamiento al asar carne con ramas de esta planta, ya que su veneno no se destruye por el contacto con el aire ni por el calor. Se empleo como diurético y cardiotónico, y en ciertas zonas africanas sigue utilizándose como abortivo. Y un emplasto de hojas secas mezcladas con miel se usa para combatir la sarna y enfermedades de la piel, eccemas, sarna, etc. También como un remedio estornutatorio, para provocar el estornudo (se aspira el polvo triturado formado por las flores y las hojas secas. |

ÉL también observa que las jacarandas azules ofrecen sus flores muy pocos días...
La Web de Milan -> San Fernando -> La Otra Isla -> Él Observa