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Inicio > Relatos y cuentos > El Último Cuento

El Último Cuento
Miguel Ángel López Moreno, 1989

Primero fue un relato inventado para que los niños cenaran con un poquito de soltura... finalmente lo pasé a un papel y puse en orden los dibujitos. Ellos los colorearon.


Cuentan los ancianos del pueblo Iferón que hace muchos años existió un cuento.

Ese cuento fue el único que sobrevivió a la destrucción que el Señor de Tulons hizo en toda la Tierra Conocida. Ahora lo guardan como el tesoro más preciado porque mientras exista el ÚLTIMO CUENTO seguirán los dragones volando en los cielos de nuestra tierra… y las cascadas seguirán cantando al atardecer. Mientras guarden los hombres buenos ese cuento permanecerá vivo el Reino de la Magia y vencerán a las maldades que el Señor de Tulons cierne sobre nuestro horizonte. 

PERO NO SIEMPRE FUE ASÍ....


El Señor de Tulons despertó un día oscuro y decidió que era hora de sembrar la Tierra Conocida con la maldad y la oscuridad que él necesitaba.

UC01

Despertó también a sus “formas de los pantanos”. Un poderoso ejército formado por soldados de fango y cieno. Negros como la noche y fríos como el viento del norte. Fieles y fanáticos servidores del Señor de Tulons, pronto sembraron el pánico en las tierras del Pueblo Iferón porque robaban los cuentos de todas las casas y así dejaban sin magia el mundo de los niños.

Todas las noches, con la caída del sol, las formas oscuras y frías de los soldados de Tulons acechaban detrás de cada esquina. Esperaban con paciencia hasta que el sueño vencía a niños y mayores, y entonces se filtraban por las paredes de las casas. Buscaban por todos los rincones con sus manos de fango y recogían los cuentos para llevarlos al Castillo de la Ciénaga Musgosa, allí donde el Malvado Señor de Tulons los quemaba antes del amanecer.

UC02Si, cuentan los ancianos de Iferón que las llamaradas de los cuentos encendían el poder del Señor de Tulons y así reía y reía hasta que el sol despuntaba por el horizonte. Y esas carcajadas se transformaban en pesadillas para los niños que, cuando despertaban, descubrían que no podían recordar ni un solo cuento… pues estos eran ahora un puñado de cenizas entre las malolientes formas de los pantanos. Y así fue como la magia fue desapareciendo del país de Iferón al tiempo que el recuerdo de todos los cuantos. Ningún niño podía recordarlos.

Al despuntar el tercer día, Eni-Lam, el más anciano de Iferón, recogió a su nieto, el pequeño Sulot, y al ÚLTIMO CUENTO, el que aún no había caído en manos del  Señor de Tulons. Montaron en el caballo más veloz y cabalgaron hacia las Tierras Altas, allí donde era difícil llegar a los soldados de Tulons.

UC03Lo que tenían que hacer debía hacerse ante de que el sol se ocultara... de otra manera caerían en un profundo sueño y las formas oscuras roba-rían el ULTIMO CUENTO y lo quemarían en el Castillo de la Ciénaga Musgosa, entonces el poder del mal sería imparable.

UC04Todo el día cabalgaron sin descanso hacia la Gran Roca Dormida, allí donde cuenta la leyenda que descansa Brolin, el Guardián de la Magia, que da vida al país de Iferón. El anciano Eni-Lan bajó con dificultad del caballo y ayudó a hacerlo a su nieto, el pequeño Sulot, de rubios cabellos. Luego se enfrentó a la Gran Roca y grito:

-¡Brolin, Guardián de la Magia! Escucha a Eni-Lam de Iferón: El Señor de Tulons destruye nuestros cuentos y la magia desaparece del país. La leyenda dice que solo el más anciano puede despertar a Brolin, el Guardián. ¡Brolin, yo te llamo!

Dicho esto el anciano Eni-Lam quedo mirando la Gran Roca, pero nada se movía; ni una pequeña brizna de hierba se mecía al viento. El pequeño Sulot miro a su abuelo y comprendió que habían fracasado porque el viejo lloraba. Pronto llegaría la noche y las formas malolientes de los pantanos destruirían el ÚLTIMO CUENTO.

UC05Ninguno de los dos se dio cuenta, pero en lo más profundo de la Gran Roca Dormida algo cambiaba lentamente: un corazón de hielo comenzó a latir con suavidad… pero era ya tarde porque el último rayo de sol se extinguió y muy pronto caería la noche.

Las formas oscuras despertaron en la ciénaga y olfatearon el aire gorgojeando de placer porque esa noche destruirían el ÚLTIMO CUENTO y entonces no existiría la magia, todo seria oscuro y triste, como la noche más cerrada. En el Castillo de la Ciénaga Musgosa el Señor de Tulons abrió bruscamente los ojos y grito un gruñido infernal:

-¡El ÚLTIMO CUENTO está en las Tierras Altas! ¡¡Destruid!! ¡¡Destruid!! ¡¡Destruid!!

UC06Y así fue como los soldados de fango y cieno, negros como la noche y fríos como el viento del norte, comenzaron a moverse hacia la Gran Roca Dormida, en las Tierras Altas, siguiendo el rastro alegre del ULTIMO CUENTO.

Pero, rendidos por el cansancio, el anciano Eni-Lam y el pequeño Sulot, dormían sin darse cuenta de que las formas se acercaban inexorables. El caballo relinchó asustado cuando una cosa fría y viscosa tocó una de sus patas... el niño despertó sobresaltado y comprendió que las criaturas de los pantanos estaban atacando. De un salto se acerco al caballo y recogió el ÚLTIMO CUENTO de las alforjas, justo cuando un soldado de cieno oscuro lo manchaba con sus sucias manos. Sulot apretó el cuento contra su pecho y corrió hacia la roca para ponerse a salvo. Pero las formas malolientes lo cercaron y solo le quedo encaramarse en la Gran Roca. Fue subiendo hasta llegar a lo más alto. Poro las formas le seguían porque eran de barro y se amoldaban perfectamente a los salientes de piedra.

Cuando parecía que las formas atraparían a Sulot y al Cuento, un imperceptible movimiento recorrió el suelo, y pequeñas piedrecitas cayeron desde lo alto: la Gran Roca se estaba moviendo y un enorme poder surgía de su interior.

UC07Todos los soldados de Tulons que perseguían a Sulot cayeron al suelo en ese momento, y quedaron converti-dos en charcos de barro burbujeante, porque tal era el poder que emanaba de la Gran Roca que ya no dormía.

Y en lo más alto, Sulot, nieto del anciano Eni-Lam, con el ÚLTIMO CUENTO entre sus brazos, grito:

-¡Despierta, Brolin, Guardián de la Magia!

Y en ese momento, un enorme dragón surgió de entre las rocas que caían pulverizadas. En su lomo, Sulot, cabalgaba orgulloso. De la boca del dragón, de largos y afilados colmillos, surgían feroces llamaradas que reducían a humo a las pestilentes formas de los pantanos. Y volaban majestuosos por encima del malvado ejército reduciéndolo a cenizas.

Sulot dijo a Brolin:

-Volaremos hasta el Castillo de la Ciénaga Musgosa y venceremos al Señor de Tulons de una vez por todas.

Pero su abuelo, el anciano Enli-Lam, desde el suelo les dijo:

- No, Sulot. No debéis enfrentaros a ese malvado porque podría capturar el ÚLTIMO CUENTO y estaríamos perdidos. Nuestra fuerza es la magia, no la violencia. Nuestro poder es la imaginación para crear todos los cuentos y él no debe poseerla porque solo imaginaria cuentos infernales. Debemos esconder para siempre el ÚLTIMO CUENTO y esa será nuestra eterna victoria. Hazlo así, hijo mío. Imaginad con todas vuestras fuerzas que vencéis al malvado Señor de Tulons y luego esconderemos el ÚLTIMO CUENTO.

El pequeño Sulot, de rubios cabellos, nunca supo si lo que paso a continuación fue sueño o fue realidad. En todo caso eso era lo que estaba deseando. El dragón Brolin y él se elevaron por el cielo de las Tierras Altas y viajaron hacia la Ciénaga Musgosa, allí donde surgían continuamente multitud de formas malolientes. Era un enorme ejército de fanáticos soldados de cieno y fango que buscaban ciegamente la destrucción del ÚLTIMO CUENTO.

El poderoso dragón Brolin, Guardián de la Magia, se volvió y guiñó a Sulot. Luego cayeron en picado sobre las formas y las roció con el  fuego de sus fauces. Y así, poco a poco, fue destruyéndolas hasta que no quedó ni una sola.

Los ancianos de Iferón cuentan que no solo quedo destruido el ejército de formas, además, la Ciénaga Musgosa se convirtió con el paso del tiempo en el más bello bosque, allí donde surgieron los fabulosos Unicornios Blancos que son hoy día los guardianes de la magia.

Pero volvamos a lo que aconteció aquella noche...

UC08Cuando Brolin y Sulot hubieron destruido el ejército de formas, se dirigieron al Castillo de la Ciénaga Musgosa, donde el Señor de Tulons se retorcía de furia porque había sido vencido por un miserable dragón y por un niño. Y rugió con una voz que capaz era de romper montañas:

- ¡Podréis destruir mis ejércitos cuantas veces queráis, pero yo, Señor de Tulons, volveré para gobernar toda la Tierra Conocida! Y cuando eso ocurra, TEMBLAD MORTALES. Ja, ja,ja

Y entonces desapareció en una nube de humos rojos que ensuciaron por última vez el cielo de Iferón. Cuando se disipó fue azul y blanco de nubes. Al fondo, sobre lo que fue su castillo, un precioso arco iris adornó el horizonte.

- Despierta, hijo - dijo el anciano Eni-Lam– Debemos esconder el ÚLTIMO CUENTO antes de que aparezca de nuevo el malvado.

Sulot abrió los ojos asustado y preguntó:

- ¿Qué ha pasado, abuelo? ¿He soñado?

- Eso jamás lo sabremos, pequeño Sulot. Y ahora escucha con atención y nunca olvides lo que voy a leer para ti, porque tu corazón y tu recuerdo serán, hijo mío, el mejor refugio para el ÚLTIMO CUENTO. Recuérdalo siempre, Sutlot, y cuéntalo a tus hijos, y a los hijos de tus hijos para que nunca lo olvidemos.

Y Eni-Lam, el más anciano del pueblo Iferón abrió el ÚLTIMO CUENTO por la primera página y comenzó a leer. Sulot y el poderoso dragón Brolin escucharon sus palabras. Y dijo así:

“Cuentan los ancianos del pueblo Iferón que hace muchos años existió un cuento. Ese cuento fue el único que sobrevivió a la destrucción que el Señor de Tulons hizo en toda la Tierra Conocida. Ahora lo guardan como el tesoro mas apreciado...”

Milan, papá de Álvaro y Alejandro. Agosto de 1989. San Femando


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